La mezcla de materiales completa la escena: acero, superficies pulidas y las clásicas sillas verdes de oficina, un diálogo entre tradición y futurismo que no busca consenso, sino carácter y vanguardia. Un espacio que te recibe con un mensaje claro: “Cuelga tu chaqueta, que aquí se viene a disfrutar.”
Los interiores, influenciados por el Radical Design y la arquitectura de los clubes experimentales de los años 60 y 70: color, geometrías atrevidas y decisiones arriesgadas. Espacios diseñados para provocar, para sumergir, para romper las reglas del ocio nocturno.